¿Quién decide sobre finanzas?
Soraya de las Heras

¿Quién decide en el mundo de las finanzas? ¿Son más conservadoras las mujeres a la hora de invertir? ¿Hay igualdad entre hombres y mujeres en el mundo de la empresa? Estas y muchas otras preguntas se pusieron sobre la mesa en el encuentro 'Finanzas, Planificación y Futuro', organizado por AXA Exclusiv, que se celebró el pasado jueves en Sevilla. ¿Conclusiones?: Aún queda mucho por hacer.

«Mi sensación es que hemos avanzado poquísimo y que la masculinidad predomina en nuestra sociedad», asegura Ana María Ruiz Tagle, abogada, diputada constituyente y socia de Global Summit of Women.

«No hay más que ver dónde está la representación de las mujeres en las empresas del Ibex. ¿En qué consejos de administración están? ¿Qué capacidad de decisión hemos tenido las mujeres en estos duros momentos de crisis económica donde, además, hemos salido muy perjudicadas? Nos queda mucho por hacer», continúa Ruiz Tagle
La catedrática de Sociología y coach Alicia Kaufmann se muestra algo más optimista a este respecto: «Yo llegué a España a finales del 75 y afortunadamente tuve la suerte de estar entre las mujeres que vivieron la transición. He estudiado y analizado mucho sobre el tema de género y creo que se podría avanzar más, pero, comparado con lo que viví fuera y con la situación de otros países, creo que se avanzó mucho y que sí ha habido un cambio importante entre las generaciones más jóvenes y las sénior», asegura.

Donde sí coinciden Ruiz Tagle y Kaufmann es en que uno de los problemas de las desigualdades entre hombres y mujeres radica en la educación. «En algunos de mis estudios les he formulado a los jóvenes esta pregunta: ¿'Qué te decían en casa tu madre y tu padre?' Pues bien, los mensajes que se transmiten a hombres y mujeres son muy distintos. Ahora a las mujeres jóvenes sí se les habla de la importancia de ser independientes, pero a las más mayores se les decía que hay que ser luchadoras, trabajadoras, perfeccionistas... Este mensaje venía fundamentalmente del padre mientras que las madres básicamente decían que había que ser buenas personas. A los hombres casi nunca se les ha hablado de lo emocional. En ese sentido, podemos decir que son unos analfabetos emocionales y que nosotras ahí tenemos más terreno ganado. Por eso, soy optimista, pero eso no significa que haya que bajar la guardia», concluye Kaufmann.

Brecha salarial

Desde el punto de vista del mundo de la empresa, en cambio, parece que ahí sí ganan ellos: «Sí, es cierto que la mujer está hoy en el mundo de la empresa, pero hay que analizar cómo está en ese mundo. Un estudio reciente de una consultora indicaba que el 45 por ciento de las personas que trabaja en una empresa son mujeres. Sin embargo, sólo el 26 por ciento ocupa posiciones directivas y solo un 16 por ciento está en consejos de administración. Si seguimos escalando hacia arriba, tan sólo un 5 por ciento de las mujeres son las máximas responsables, CEO o presidentas de las empresas donde trabajan. Entonces sí estamos, pero mucho peor que ellos», asegura Helena Valderas, responsable de Atracción de talento, diversidad e Inclusión de AXA.

Al hablar del mundo empresarial es inevitable mencionar otro aspecto: el salarial. «No sólo no estamos en situaciones de poder, sino que en posiciones similares a las de nuestros compañeros hombres, las mujeres ganamos menos. Es la conocida brecha salarial. La mujer gana un 24 por ciento menos que los hombres, según un estudio reciente de UGT. ¿Sabéis cuantos días más tenemos que trabajar las mujeres para ganar lo mismo que un hombre? Dos meses y medio más. Y para cobrar la misma jubilación tendríamos que trabajar 11 años y medio más», asegura.

Educación financiera

Con el 'lastre' de la educación familiar recibida por muchas mujeres y la brecha salarial por medio, Francisca Serrano, fundadora de Trading y Bolsa para Torpes y autora de varios libros sobre operativa bursátil, cree que una de las cosas fundamentales para triunfar es creer en lo que haces. Sin ir más lejos, eso es lo que se propuso la propia Serrano cuando un día decidió dejar de ser funcionaria para ganar su propio sueldo operando en bolsa: «El Ibex-35 para mí era un monstruo. Yo era funcionaria y estudié Derecho. Hasta que un día descubrí que había gente que se ganaba un sueldo desde casa. Al principio no me lo creí, pero luego me propuse formar parte de ese grupo de personas. Me formé en el extranjero y en España hasta que conseguí mi objetivo. No fue un camino fácil ni mucho menos y tuve que aprender mucho. Además, aquí hay un problema de educación financiera de base. En los colegios no nos enseñan nada y eso hay que cambiarlo. En EE.UU., por ejemplo, cuando te presentan a alguien te hacen tres preguntas: cómo te llamas, a qué te dedicas y cuánto dinero ganas. Eso aquí es algo impensable».

Mercedes Arroyo, consejera patrimonial de AXA Exclusiv, coincide con Francisca Serrano en que la mujer tiene que proyectar y creerse más lo que hace y lo que quiere. «En general somos más previsoras y organizadas: llevamos una agenda con las tareas de los niños, la lista de compra, etcétera. Pero en el sector financiero no somos así. Aún no hemos cogido las riendas del todo de la protección en el futuro, no pensamos en nuestra jubilación ni en lo que vamos a necesitar», concluye.