Comunicación emocional en la organización: de la coraza al corazón
Alicia E. Kaufmann
La comunicación consiste en una actividad real cotidiana porque es el medio por el cual la gente se relaciona entre sí en una organización. La comunicación es tan necesaria para la organización como la corriente sanguínea lo es para la persona. De igual manera que una persona puede padecer arteriosclerosis, es decir, un endurecimiento de las arterias que impide su eficacia, la organización puede padecer “infoesclerosis”, es decir, un endurecimiento de los canales de información, que también produce ineficacia.

La comunicación penetra en todas las actividades de la organización. Representa una importante herramienta de trabajo a través de la cual los individuos comprenden su rol profesional y pueden integrar las diferentes unidades que forman la organización. Desde una perspectiva de “sistema abierto” una organización constituye un conjunto elaborado de canales comunicativos interconectados que están diseñados para incorporar, escoger y analizar la información del entorno y enviar mensajes, previamente procesados, de vuelta al entorno. La comunicación constituye un medio mediante el que se facilita el proceso de toma de decisiones, de obtener respuestas y de corregir los objetivos y los procedimientos organizativos, según lo demande cada situación.

La comunicación consiste en una transferencia de la información y en la comprensión de dos personas entre sí. Es la forma de llevar con nuestras ideas los pensamientos, sentimientos y valores de los demás. Constituye una fuente de comprensión entre las personas para que puedan compartir sus emociones y saber. Al utilizar ese puente una persona puede cruzar con seguridad el río de la confusión que a veces lo separa de los demás. A menudo se producen confusiones al interpretar en qué consiste la comunicación, pues no sólo se trata de que un emisor envíe un mensaje a un receptor, sino que la comunicación es fundamentalmente “aquello que el receptor comprende”.

Podemos aseverar entonces que la comunicación es un proceso importante que ha sido estudiado desde una diversidad de perspectivas. Y ciertamente podemos afirmar que todo acto de comunicación influye en la estructura organizativa de alguna manera y viceversa.

Las organizaciones no pueden existir sin comunicación, puesto que las personas sin ella no pueden saber lo que sus compañeros están haciendo, la gerencia no puede recibir información sobre lo que sucede y los supervisores no pueden transmitir pautas de trabajo.